La
diversidad del paisaje del Ecuador no sólo se refiere
a su entorno geográfico. Esta peculiaridad de múltiples
facetas se extiende al paisaje cultural, es decir a las
formas en las cuales los múltiples grupos humanos
asentados en el territorio continental del país,
expresan las prácticas, estrategias y cosmovisión
que les concede su particularidad con respecto a otros grupos.
Este mosaico cultural tiene su origen el un poblamiento
inicial que condujo a los grupos de foresta tropical a través
de los ríos de la cuenca amazónica, hacia
las estribaciones de la cordillera hace 10.000 años.
Si bien no paralelamente cronológica, la llegada
de otros cazadores primitivos, a los valles interandinos
desde las planicies del litoral pacífico, dio lugar
a una dinámica migratoria desde y hacia los Andes.
Esto creó lo que conocemos como Cultura y significó
la cristalización de distintas vertientes humanas
en la diversidad del área ecuatorial. La interrelación
posterior con la cultura andina y europea, profundizó
este mosaico distribuído entre selvas y sierra.
Así, el Ecuador muestra al visitante algo que ha
construído en el curso de miles de años y
quén nos visite puede compartir.