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PROYECTOS

ECUADOR Y FRANCIA UNA HISTORIA EN COMUN

Los franceses en la educación

Por: Emanuelle Sinardet

La Ilustración Francesa juega un papel sumamente importante en la puesta en tela de juicio de la educación de la antigua Real Audiencia de Quito. Francisco Eugenio de Santa Cruz y Espejo encarna esta reflexión que no sólo critica la educación colonial sino que propone reformas constructivas e innovadoras. Esta crítica viene vinculada con el cuestionamiento de la organización social colonial en " castas " que limita el acceso a la educación a una pequeña elite con los criterios de limpieza de sangre, de nobleza de cuna o la posesión de bienes económicos. En este sentido, la influencia francesa no se limita a las teorías pedagógicas o didácticas de un Rousseau y de su Emile ou de l´éducation, sino que abarca todos los valores de la Ilustración acerca de la misión de la educación en la creación de una sociedad moderna.

Con la oposición española a todo lo que pueda representar un pensamiento independentista y luego por las guerras de Independencia y sus efectos, estos proyectos son abandonados. Es sólo con la presidencia de Vicente Rocafuerte cuando se proyecta una reforma educativa nacional, también marcada por la influencia de las ideas francesas. Vicente Rocafuerte estudió en Francia, adoptó los valores de la Ilustración y pretende crear en Ecuador un Estado sólido y una infraestructura eficiente, bajo los lemas de civilización, modernización y progreso.

La segunda Constitución ecuatoriana, de agosto de 1835, se inspira del modelo francés, republicano, unitario y centralizado. Asimismo, el Código Napoleón francés inspira al Código ecuatoriano. Por fin, Vicente Rocafuerte preconiza la tolerancia religiosa, citando a Francia donde la tolerancia "ha contribuido mucho al desarrollo de la industria, del comercio y de la prosperidad nacional".

Desde luego, en este modelo de construcción nacional inspirado de la República Francesa, la educación es de suma importancia. Rocafuerte define como prioridad del Estado el desarrollo de una sólida enseñanza secundaria que cree a una " nobleza de Estado " militar, económica, política, modernizadora del país, para reemplazar a las elites tradicionales. La enseñanza primaria no se queda atrás y debe abrirse a la mujer y a los indígenas. Heredero de la Ilustración Francesa, Rocafuerte afirma la necesidad de educar a las masas, urgiendo la creación de una " Instrucción Pública ".

Otro gran constructor del Estado nación ecuatoriano en el siglo XIX es García Moreno, a su vez influenciado por las ideas francesas. Su ambicioso proyecto contempla la creación de las condiciones para el desarrollo económico del país, con el respeto de la ley y del orden, la centralización administrativa y política, el uso de los recursos del Estado para la educación y la realización de grandes obras públicas. Para luchar contra las divisiones internas y fomentar un espíritu nacional que dinamice la modernización del país, García Moreno ve en la Iglesia el pilar y el sustento de la nacionalidad.

El clero trabaja con y por el Estado, haciéndose cargo de la Instrucción Pública. García Moreno no sólo reconstruye las escuelas abandonadas sino que multiplica el número de docentes para que todos los ecuatorianos sean escolarizados, después de proclamar la educación primaria gratuita y obligatoria. Frente a la falta de profesores capacitados, invita al Ecuador a órdenes religiosas famosas por su acción educativa, mayoritariamente francesas. En marzo de 1863, llegan los Hermanos de las Escuelas Cristianas para hacerse cargo de la enseñanza primaria de los niños. La educación de las niñas, recae en las Hermanas del Sagrado Corazón que llegan en 1862, las de la Caridad, de la Providencia y del Buen Pastor. Los Jesuitas organizan la enseñanza secundaria. Estos educadores abren numerosos institutos por todo el país, en Guayaquil, Quito, Loja, Cuenca, Riobamba, Latacunga, Ambato.

Los Hermanos Cristianos importan de Francia la pedagogía de la " Conduite " que revoluciona las prácticas educativas ecuatorianas. Dividen la jornada en clases, los grupos en planteles con niveles diferentes según la edad y el desarrollo del niño; organizan un horario con pausas y dan las materias de forma progresiva, definiendo para cada una objetivos que el niño debe alcanzar. Introducen reglas sistemáticas en cuanto a la emulación, el castigo, la notación, así como en el comportamiento del niño: puntualidad, disciplina, vestimenta adecuada. También definen pautas estrictas para el entorno escolar, los edificios, las aulas, los patios, el material didáctico y escolar, subrayando siempre la higiene y la comodidad del alumno, la escuela siendo considerada como " civilizadora " en lo físico y en lo moral.

El interés de García Moreno por modernizar la educación se manifiesta con la reforma de la enseñanza superior hacia los conocimientos prácticos y útiles. Si parte de la organización de la Escuela Politécnica Nacional corre a cargo de Jesuitas alemanes, Francia influye en la enseñanza de la medicina. El físico Dominique Domec funda una cátedra de anatomía en la Facultad de Medicina. Gayraud acepta la cátedra de química y organiza una escuela práctica de demostración en la que los estudiantes se adiestran. Asimismo, los Franceses impulsan los estudios útiles a la resolución de los problemas sanitarios del Ecuador, sobre todo los de la tuberculosis, de las enfermedades venéreas y tropicales, que azotan al país. La escuela de obstetricia fundada por Flores también es reorganizada por García Moreno quien contrata a Amélie Sion, otorgándole todo el material necesario para una enseñanza eficiente.

Francia no sólo influye en la construcción de la educación ecuatoriana sino que educa directamente a las elites del país que se forman en Europa. Los primeros grandes representantes de la alta burguesía guayaquileña cursan todos sus estudios en Francia, como por ejemplo Olmedo. Rocafuerte estudia en Saint Germain-en-Laye y sus compañeros son el hijo y los sobrinos de Napoleón, los sobrinos del General Murat, el barón de Makeau, el príncipe de Beauveau, la juventud más florida entonces en París. Entre los miembros de la oligarquía costeña estudiando en los mejores colegios de Francia también se cuentan Antonio Flores Jijón, Clemente Ballén, Manuel Orrantia, los hermanos Seminario, Agustín L. Yerovi, Carlos R. Tobar, Víctor Manuel Rendón.

En cuanto a las niñas, si permanecen en Ecuador, también se impregnan de la cultura francesa. Leen a Jules Verne, a Víctor Hugo e incluso los " romans-fleuves " de moda en la Francia de la época como Los Misterios de París de Eugène Sue. Es que las bibliotecas de las familias contienen muchísimas obras del pensamiento francés sobre temas tan diversos como la literatura, la historia, la religión, la medicina, la botánica. La biblioteca personal de Rocafuerte que Kent B. Mecum logró reconstituir, reúne más de 1.000 libros de geografía, historia, política, economía, idiomas extranjeros, literatura, religión, moral y pedagogía.

Con la Revolución Liberal de finales del Siglo XIX y de comienzos del XX que desarrolla la Instrucción Pública laica, se afirma la influencia de los pedagogos norteamericanos, alemanes, argentinos y chilenos. Sin embargo, la escuela republicana, laica, gratuita, así como las Escuelas Normales creadas en 1901 con la misión de formar a batallones de maestros que difundan en todo el territorio nacional y a todos los niños ecuatorianos los valores de la civilización y de la ecuatorianidad, con vistas a la consolidación de una Nación moderna y soberana, recuerdan el modelo educativo francés de la segunda mitad del siglo XIX y la escuela de Jules Ferry.

Además, a la hora de reorganizar la enseñanza superior, el Congreso de 1913 otorga 80.000 sucres (o sea el presupuesto anual de las Escuelas Normales) para reabrir la Escuela Politécnica, contratando a cinco profesores franceses que deben capacitar a ingenieros, mecánicos, químicos, arquitectos, topógrafos y geógrafos. El proyecto no puede ser llevado a cabo, pero renace con Velasco Ibarra en 1935, anclando definitivamente la influencia francesa en la enseñanza técnica y científica superior ecuatoriana.

La Escuela no sobrevive a la caída de Velasco Ibarra. Pero con la nueva presidencia de éste en 1944 se vuelve a organizar con la participación de científicos franceses. El decreto N° 195 de febrero de 1945 funda el Instituto Superior Politécnico que funciona de hecho con el Instituto Geológico Ecuatoriano. Lo anula el nuevo decreto de junio de 1946 que crea definitivamente la Escuela Politécnica Nacional, cuyos fines son formar a un profesorado altamente calificado y especializado en las ciencias naturales y desarrollar estudios científicos sobre los fenómenos y recursos naturales del país. Para cumplir con estos objetivos, se contrata a cinco especialistas franceses en una colaboración entre el gobierno ecuatoriano y el gobierno francés: Marcel Lobry, Julien Martelly, Michel Conard, Edmond Bruel, Robert Hoffsteter.

Desde entonces se multiplican los convenios con Francia en el campo de la enseñanza superior y de la investigación científica, como lo demuestra hoy en día la presencia permanente en Ecuador del Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA) y el Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD ex Orstom).

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