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El Planex en la prensa

“Objetivos y temas principales PLANEX”, Quito.

Diario Hoy
03/11/2005

La Cancillería traza el "libro blanco" de Política Exterior

Relación global, integración y defensa de los emigrantes constan en el plan 2005-2020.

En tres semanas, la Cancillería pondrá en marcha el Plan Nacional de Política Exterior 2005-2020, que busca consensos básicos en la esfera externa.

La relación global con los EEUU, Colombia, la integración sudamericana, la activa defensa de los emigrantes en el exterior, entre otros temas, serán debatidos por empresarios, académicos, medios de comunicación, sectores sociales, ONG y los secretarios de Relaciones Internacionales de los partidos políticos en función de la política interna: consolidar la democracia, la seguridad, el desarrollo, el bienestar, etc.

Javier Ponce, coordinador del Plan, no descarta la participación de delegados de España, Brasil y Chile. Incluso, el Libro Blanco de las FFAA servirá de base. Para ello, se iniciará su actualización, que estará lista en enero próximo, es decir, mucho antes que el Libro de Política Exterior. "En la elaboración de nuestro Plan, también tendremos la base del Libro de la Defensa para actuar armónicamente", dijo Ponce, al reconocer que "en ocho meses no se podrá hacer mucho".

Las consultas a todos los sectores concluirían en agosto de 2006, en septiembre estará listo un primer borrador y sería publicado en octubre. "Para que toda política exterior se mantenga en el tiempo y sea respetada por los gobiernos, tiene que ser democrática: 15 años es un plazo razonable para ver resultados", afirmó Ponce. (SC)

Hora
7/11/05

Política exterior planifica a largo plazo

La creación del Plan Estratégico de Política Exterior (Planex), impulsado por el canciller Francisco Carrión con el propósito de sentar las bases de una política exterior a largo plazo iniciará este mes con la realización de seminarios y talleres con la participación de la sociedad civil. El embajador encargado de su ejecución, Javier Ponce Leiva, habló con La Hora sobre el proyecto.

¿Qué se busca con la realización de este plan?

Determinar los objetivos de la política exterior, los temas prioritarios de ésta, las estrategias y crear propuestas de carácter exterior que tiendan a fortalecer y profesionalizar al servicio exterior para acercarlo más a la realidad del país y además lograr que las relaciones internacionales mejoren respetando la autonomía de cada sector.

¿Cuál es el horizonte de este plan?

El horizonte del plan es de quince años porque la política exterior debe estar más allá de los gobiernos.

¿Esto significa que cada gobierno deberá regirse a este plan y no podrá salirse de los parámetros que establezca?

Deberán respetar el plan pero ello no implica que cada gobierno pueda mantener su capacidad de determinar la política exterior de acuerdo a la coyuntura del momento, lo que sí tendrán son unos lineamientos básicos para ejecutarla.

¿Cuáles serían los temas prioritarios en este plan?

Bueno el plan se realizará con el consenso de diferentes sectores de la sociedad civil y militar; sin embargo los temas podrían ser las relaciones bilaterales con Colombia, las relaciones con Estados Unidos, la integración Suramericana, la Seguridad hemisférica, las relaciones con la Unión Europea, todo lo referente a las relaciones comerciales, especialmente con Europa, sin olvidar las de Asia.

El Comercio
21/11/2005

Desde mañana se debatirá la nueva política externa

La elaboración del Plan Nacional de Política Exterior 2006-2020 (Planex) empieza a rodar desde mañana con la discusión de sus objetivos.

Para el efecto, el Ministerio de Relaciones Exteriores realizará mañana el primer taller para analizar los objetivos y temas del Planex. El encuentro se desarrollará en el Palacio de Najas, sede de la diplomacia ecuatoriana, a la cual están invitados representantes de grupos sociales, políticos y económicos (ver breves).

La idea del canciller Francisco Carrión es consensuar los objetivos y temas que deben estar incluidos en el Planex.

La Cancillería planteará algunos propósitos para su discusión. Entre ellos, que la política exterior está enfocada a consolidar la democracia, eliminar la desigualdad social y mejorar la seguridad.

Entre los principales temas que propondrá el Ministerio de RR.EE. está el apoyo a los emigrantes ecuatorianos en el extranjero, las relaciones con Estados Unidos, la integración económica y comercial en el nuevo contexto mundial, replantear la relación bilateral.

Según el embajador Javier Ponce, encargado de llevar adelante el proceso de discusión y diseño del Planex, asegura que la idea de estos encuentros es apoyar los temas en los que hay consenso e incorporar nuevas temáticas.

“Buscamos establecer las líneas maestras de la política exterior que puedan seguir los distintos gobiernos, para ello es necesario que se sustenten en la base del acuerdo”, dice.

Una vez que termine la discusión de los objetivos y los temas del Planex, el siguiente paso será la organización de seminarios para definir los elementos que se incluirán en cada área temática. Los encuentros serán en Quito, Guayaquil, Cuenca, Ibarra y Loja.

Se calcula que este proceso se extenderá hasta julio del 2006. Posteriormente se hará la fase de sistematización de las propuestas hasta agosto. Por entonces, la Cancillería espera redactar el primer borrador para su discusión.

El documento definitivo posiblemente estará listo en noviembre.

La primera reunión

Los invitados. Ex cancilleres, parlamentarios de todas las tendencias, expertos en temas internacionales y representantes de organizaciones civiles y sociales participarán en el primer taller.

La inauguración. El alcalde Paco Moncayo y el canciller Francisco Carrión inaugurarán el primer seminario.

La logística. La cita será en los salones del Palacio de Najas. El acto empezará a las 09:00 y concluirá a las 18:00.

Hoy
21/11/2005

La política exterior da giro en tema comercial

Los objetivo de la política internacional y aspectos enfocados desde la relación con los EEUU, Colombia y la defensa de los emigrantes son los temas que se empiezan a debatir en el país desde esta semana, para ser incorporados en el Plan Nacional de Política Exterior PLANEX 2005- 2020.

Hora
21/11/2005

Mañana arranca la elaboración del Planex

El embajador Javier Ponce Leiva, confirmó que la Cancillería buscará establecer los objetivos y los temas prioritarios que contendrá el Plan Nacional de Política Exterior (Planex) en el taller que se realizará este martes.

En el taller participarán dos mesas redondas con la colaboración de los partidos políticos, grupos sociales, académicos y medios de comunicación.

Según Ponce, estos talleres se realizarán en Quito, Guayaquil, Cuenca, Ibarra y Manta a fin de recoger los criterios de diferentes sectores de todo el país, el próximo 28 de este mes se realizará un taller en Guayaquil.

Aunque los objetivos y los temas del Planex serán acordados por los diferentes actores que participarán en los talleres, la Cancillería presentará algunas alternativas para ser discutidas

Universidad Nacional de Colombia
Fecha : Julio 24 de 2005

Un vecindario con dificultades

La tensión entre Colombia, Ecuador y Venezuela, ratificada por los hechos de junio en Putumayo, pone de manifiesto las particularidades políticas de cada uno. Estos incidentes se sitúan entre los factores de riesgo de mayor relevancia que dejan en vilo las relaciones entre los países andinos.

Alejo Vargas Velásquez 1*

Las relaciones con los vecinos de Colombia se tensionaron por última vez, a finales del año anterior y comienzos del actual por la detención "irregular" del guerrillero de las Farc, Rodrigo Granda, el ataque de este grupo en junio pasado a la base militar en Teteyé (Putumayo) y las acusaciones de que los guerrilleros salieron de Ecuador. Siendo realistas este fue el último incidente, pero con seguridad van a seguir presentándose, porque cuando existen confrontaciones internas armadas, la tendencia de los actores ilegales es tomar las fronteras como áreas estratégicas de retaguardia.

Es claro que en la región andina -especialmente en Colombia, Ecuador y Venezuela-, se sitúan los factores de riesgo o amenaza de mayor relevancia en Suramérica: a) por la producción de un alto porcentaje de cocaína y de heroína que llega al mercado norteamericano -Roger Noriega dijo, ante la Comisión de Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, que el 90% de la cocaína y un porcentaje significativo de la heroína llega a Estados Unidos desde Colombia-; b) por el conflicto armado colombiano crecientemente regionalizado; c) por una alta inestabilidad política acompañada de fragmentaciones sociales y políticas profundas; d) por la existencia de sociedades bastante polarizadas.

Además, hay que mencionar las rivalidades tradicionales de tres hermanos carnales, que al mismo tiempo son mercados mutuamente importantes, tienen fronteras vivas y por eso deben compartir las tensiones del otro lado, sin olvidar que de tiempo atrás venezolanos y ecuatorianos han mirado con recelo los efectos que les llegan del conflicto armado colombiano.

Nexos condicionados

Colombia y sus dos vecinos han tenido fricciones en varias dimensiones, que han sido potencializadas por dos factores: la política exterior y la confrontación interna armada. Colombia y en especial el actual gobierno bilateralizó la política exterior y la concentró en EE.UU. como su interlocutor privilegiado, adicionalmente la "securitizó" y la centró en la lucha contra el terrorismo, "ideologizándola" -especialmente en la relación con Venezuela- y minimizando las relaciones con los países de la región2.

Venezuela, por el contrario se ha distanciado de EE.UU. -ha sido el principal opositor al Alca y a los TLC-, plantea la defensa de la soberanía nacional como central y no se involucra en el conflicto armado colombiano ni con en el Plan Colombia o la Iniciativa Regional Andina (IRA); ha promovido conexiones multilaterales y da prioridad a los procesos de integración regional alrededor del Mercosur y a las relaciones SurSur -en esto desempeña un papel estratégico su petróleo-.

El actual gobierno de Ecuador tiene cuatro ejes en su política exterior: respeto al principio de autodeterminación, no intervención en el conflicto colombiano, rechazo a las fumigaciones en áreas fronterizas, y participación y decisión de la población con relación al TLC; se negó a firmar el convenio que da protección a los militares de EE.UU. ante la Corte Penal Internacional.

Por otra parte, la confrontación armada colombiana ha venido "derramándose" en los países limítrofes, con el riesgo de deteriorar las relaciones con sus vecinos e incidir en el viejo conflicto no resuelto de límites entre Colombia y Venezuela, en parte por incidencia de EE.UU., que cada vez más percibe al gobierno del Presidente Chávez como una amenaza a la seguridad regional -los amplios recursos petroleros venezolanos son considerados la "petrochequera" con la cual éste gana influencia regional-.

El conflicto colombiano es percibido como una "amenaza" no en los términos clásicos de enfrentamientos entre Estados, sino de los efectos que la acción de actores irregulares pueda tener sobre los países colindantes. Esto se adiciona por el carácter igualmente transnacional del narcotráfico y su fuerte incidencia en la región.

Los principales impactos en los países limítrofes son: a) efectos militares de la confrontación, que se remontan, por lo menos a los años setenta; b) desplazamiento poblacional preocupante: según Codhes hasta marzo de 2005 han solicitado refugio en Ecuador 30.932 personas -en ese país se manejan cifras por encima del medio millón- y en Venezuela hasta abril de 2005 hubo 5.058 solicitudes de refugio; c) militarización de las fronteras; d) carrera armamentista regional, estimulada por el Plan Colombia y la IRA.

Más allá de que Colombia tenga como justificación para su gasto militar la confrontación interna, las Fuerzas Armadas de los países vecinos consideran que se ha producido un desbalance militar regional -Colombia supera a sus vecinos en presupuesto militar, en número de efectivos de sus tropas y en el campo de la aviación militar, pero tiene claras desventajas en lo relativo a tanques-; y, e) obstáculos a los necesarios procesos de integración económica regional.

Esto explica, en el caso venezolano, la percepción de una eventual intervención norteamericana como amenaza prioritaria, lo cual los ha llevado a elaborar una doctrina propia de defensa nacional. "Venezuela firmó un acuerdo con Rusia para la compra de 110.000 fusiles Kalashnikov, 33 helicópteros de asalto, ataque y transporte pesado y 50 cazabombarderos; otro con España para adquirir material naval aeronáutico, que incluye cuatro corbetas y 50 aviones de combate; y entrenamiento a Brasil. Venezuela, pese al reforzamiento de sus fuerzas armadas, está situada en sexto lugar en el ranking continental de poder militar en Suramérica, elaborado por la revista Military Power Review, en 2004"3. Colombia a su vez compró 24 aviones Súper Tucano a la empresa brasileña Embraer por US$ 234 millones.

Todo indica que la posibilidad de una acción compartida sobre los riesgos o amenazas regionales no está en el orden del día, por cuanto supondría una definición conjunta de qué se consideran amenazas fundamentales y cuál es el tipo de respuesta a las mismas, y esto no parece fácil, por lo menos con los actuales gobiernos. Por ello no es previsible una acción de tipo multilateral y seguirá predominando una mirada unilateral y un enfoque de políticas en ocasiones contrapuestas, con los inevitables incidentes bilaterales, que ojalá sean manejados por los especialistas de la diplomacia.

1 Con la colaboración de Nathalie Pabón, del Grupo de Investigación de Seguridad y Defensa.
2 Sobre la política exterior del actual gobierno, Carvajal, Leonardo, "Uribe parroquial", en Revista Semana.com
3 ZIBECHI, Raúl, "El nuevo militarismo en América del Sur", La Jornada, México, junio 16 de

Universo/
23 de Noviembre del 2005

Carrión tiene plan de 15 años para diplomacia

El canciller Francisco Carrión está convencido que su posición diplomática debe ir de la mano de un plan de largo plazo, de al menos 15 años.

La idea, dijo, es entregar una política de Estado clara y capaz de enfrentar los desafíos en el ámbito internacional. Con ese objetivo inauguró ayer el taller del Plan Nacional de Política Exterior (Planex) 2006-2020.

HOY ONLINE
24/11/2005

Por Luis Villacrés Smith

Dos informes, uno del Centro de Estudios de Inteligencia de la CIA, y el otro, un documento del Parlamento Europeo, escrito por el socialista alemán Rolf Linkohr, ambos coinciden en augurar que la importancia de América Latina en el contexto mundial está decreciendo, que la participación de esta región en el comercio y en la economía mundial es pequeña y cada vez menor en contraste con lo que ocurre con el continente asiático.

El primero, denominado "Mapping the Global Future", es un informe reciente de 119 páginas del National Intelligence Council, con sede en el edificio de la CIA en Langley, Virginia. El otro, es escrito por un experto en la realidad de nuestros países, en su condición de presidente de la Comisión de Relaciones con Sudamérica del Parlamento Europeo. Este se sorprende “de que América Latina, en las últimas décadas, poco ha cambiado este panorama algo deprimente de la región y que, aunque existe calma relativa en América Latina en el presente, la situación podría deteriorarse en el futuro.”

El informe de la CIA, que pretende ubicar el rol de los Estados Unidos como potencia mundial al final de la próxima década, concluye que “el mundo de 2020 será bastante diferente del actual. Los Estados Unidos seguirán siendo la primera potencia mundial, pero menos poderosa que ahora. La globalización económica seguirá su curso, la economía mundial crecerá significativamente, y el promedio del ingreso per cápita mundial será un 50% mayor que el actual, pero el mundo se tornará menos americano y más asiático”. China y la India, con la mitad de la población mundial, serán las nuevas potencias, iguales o incluso mayores que Europa.

Los futurólogos de la CIA, con excepción del Brasil y Chile, ven a los países del Sur de AL, como una región “que seguirá dividida internamente, afectada por la ineficiencia de sus gobiernos, amenazada por la criminalidad y sujeta siempre al creciente peligro de que continúen surgiendo nuevos líderes carismáticos populistas, históricamente comunes en la región, que explotan en su beneficio, la preocupación de la sociedad por la brecha entre ricos y pobres”.

Esta visión del futuro más parece describir los últimos 100 años que los próximos 20 de nuestra región. No será tiempo acaso de reconocer nuestros errores y deficiencias, y comenzar a construir nuestro propio destino, diferente a la realidad del reciente pasado.

Discursos lastimeros como el de Kirschner o el de Chávez, en la última Cumbre de las Américas de Mar del Plata, no explican nada ni contribuyen a cambiar nuestra realidad. Seguir utilizando a los Estados Unidos como el chivo expiatorio de nuestras desgracias no ayuda en nada a cambiar nuestro futuro, ni es la explicación más sincera ni real, de nuestros fracasos o incapacidades para progresar.

En el caso concreto del Ecuador, nos toca solo a nosotros, encontrar el camino de una verdadera reforma política, que nos permita cambiar nuestra realidad actual, sin perder la perspectiva de a dónde mismo se dirige el mundo, que no es otro norte que el de producir más eficientemente, para competir en un mundo cada vez más globalizado y más oriental. El destino de nuestra nación, será siempre responsabilidad exclusivamente nuestra; es tiempo de que actuemos con responsabilidad y exijamos a nuestros líderes, que nos conduzcan a un mejor futuro.

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