El Embajador del Ecuador ante Naciones Unidas,
Diego Cordovez, reafirmó el compromiso
del Ecuador de cumplir con las obligaciones adquiridas
en aplicación del Estatuto de Roma que
creó la Corte Penal Internacional. La labor
de la Corte, dijo, ha disipado el escepticismo
que pudo haber acerca de su efectividad, independencia
e imparcialidad, Ecuador se ha mantenido fiel
a los principios de Derecho Internacional absteniéndose
de suscribir acuerdos bilaterales que puedan ir
en oposición del mismo.
Cordovez hizo hincapié en la necesidad
de afianzar el diálogo con todos los Estados,
con sus actores relevantes y con las organizaciones
vinculadas a esta causa.
Con la adhesión de México al Estatuto
de Roma y el reconocimiento de algunos Estados
que no siendo miembros han aceptado la jurisdicción
de la Corte Penal Internacional, se evidencia
la confianza que se ha depositado en esta institución
como el instrumento más idóneo para
combatir la impunidad y establecer responsabilidades
por los crímenes de lesa humanidad.