BOLETÍN DE PRENSA No. 932
Quito, 24 de Octubre del 2007
TERCER DIÁLOGO DE
ALTO NIVEL SOBRE LA FINANCIACIÓN PARA EL
DESARROLLO
El Ministerio de Relaciones Exteriores,
Comercio e Integración – Instituto
Ecuatoriano de Cooperación Internacional-
informó que el Ecuador participa en el Tercer
Diálogo de Alto Nivel sobre la Financiación
para el Desarrollo, que se celebra en la sede de
las Naciones Unidas. La Delegación nacional
dirigida por el Embajador Carlos Játiva,
Director Ejecutivo del INECI, e integrada por el
Segundo Secretario Gustavo Endara, formuló
una declaración en el debate general del
encuentro, en la cual sostuvo que, si bien se han
registrado algunos importantes avances en la ejecución
del Consenso de Monterrey, varios compromisos distan
de ser asegurados, atribuible a la falta de la disponibilidad
de recursos, la calidad de los mismos y su destino.
Se refirió a la situación
de los países de renta media y expresó
la preocupación del Ecuador ante la aplicación
prioritaria de criterios macroeconómicos,
en especial del PIB per capita, que se ha erigido
en un perverso factor de clasificación de
la ayuda oficial al desarrollo –AOD-, lo que
ha marginado a otros instrumentos de medición,
incluidos los Indices de Desarrollo Humano, e ignora
las enormes desigualdades existentes en esos países.
Habló sobre el significado
del Plan Nacional de Desarrollo del gobierno de
la revolución ciudadana, que constituye una
herramienta dinámica de armonización
pública del sistema de planificación,
presupuestación y evaluación, y que
se encamina al logro de los 12 objetivos de desarrollo
humano, mediante los cuales el Ecuador busca acercarse
al paradigma del buen vivir. Aludió a la
histórica elección de los 130 integrantes
de la Asamblea Nacional Constituyente, llamado a
redefinir el papel del Estado y sus instituciones,
así como a sentar las bases de un verdadero
sistema democrático, lo que a su vez surtirá
consecuencias trascendentales en el rol de la cooperación
internacional.
Sobre esta base, sostuvo que la
orientación de la AOD debe inspirarse en
los cinco criterios de flexibilidad en los aspectos
de planificación; de previsibilidad en cuanto
a los montos y formas de implementación,
en concordancia con la programación presupuestaria;
de apoyo a la tarea esencial de la superación
de la pobreza y de la inequidad; de construcción
de una asociación de socios con un enfoque
de corresponsabilidad; y, de asignación de
mayores fondos en favor de las prioridades del desarrollo
y del fortalecimiento de las capacidades nacionales.
En el marco de la necesaria y forzosa
reforma de las instituciones financieras internacionales,
aún incipiente y limitada, un grupo de países
sudamericanos –entre ellos el Ecuador- ha
tomado la iniciativa de constituir en los próximos
días el Banco del Sur, llamado a respaldar
a sus miembros en el logro del desarrollo con rostro
humano, al otorgar ayuda financiera en condiciones
justas y equitativas, que antepongan la erradicación
de la pobreza a la obtención de réditos.
La Delegación nacional saludó
las formas innovadoras de financiación para
el desarrollo y aprovechó la ocasión
para insistir en el planteamiento que el Presidente
del Ecuador, economista Rafael Correa, formuló
en las Naciones Unidas el pasado 26 de septiembre.
Dijo que el Primer Mandatario trajo consigo una
propuesta concreta y original para contribuir a
la reducción de emisiones de CO2 y a la conservación
ambiental con el proyecto denominado Yasuní
– ITT, en una de las zonas de mayor biodiversidad
del mundo.
La Delegación concluyó
con la reiteración de esta propuesta que
invita a reflexionar en el espíritu de Monterrey
sobre las nuevas modalidades de la cooperación
internacional, el significado de una AOD, complementaria,
corresponsable y solidaria con los objetivos de
desarrollo humano y con una alineación de
la asistencia extranjera ajustada a las prioridades
nacionales definidas por su beneficiario, que cuente
con el estímulo y el poder movilizador de
las Naciones Unidas.
Los delegados ecuatoriano y brasileño
fueron los únicos delegados latinoamericanos
que intervinieron en la mesa redonda sobre el aumento
de la cooperación financiera y técnica
internacional para el desarrollo. En esa oportunidad,
el Embajador Játiva destacó que el
tema de la AOD no se refiere a una cuestión
de disponibilidad de recursos sino a opciones y
deploró los escasos flujos que se destinan
a la región latinoamericana. Se pronunció
en favor de una activa estrategia de cooperación
hacia los países de renta media, así
como a la necesidad de que la cooperación
internacional se alinee a las necesidades de desarrollo
de los países receptores. Al ponderar el
hecho de que el cambio climático no sustituye
a la agenda de desarrollo, sino que ambas cuestiones
van de la mano, el delegado ecuatoriano reiteró
la propuesta sobre el proyecto Yasuní –
ITT.