SOBERANIA
MARITIMA
Dirección
de la Marina Mercante y del Litoral
La Dirección General
de la Marina Mercante y del Litoral es un órgano técnico
- administrativo, subordinado a la Comandancia General
de la Marina, encargado de la ejecución de las políticas
marítimas, fluviales y portuarias emanadas del Gobierno
Nacional, a través del Consejo Nacional de la Marina
Mercante y Puertos, de conformidad con el Código de
Policía Marítima y las convenciones internacionales
de las que el Ecuador forma parte.
Sus funciones están
vinculadas con la administración de las actividades
propias de la marina mercante nacional, con el transporte
por agua de personas y bienes, los puertos y terminales
petroleros, así como el garantizar la vida en el mar.
Estas le permiten participar también en la elaboración,
aplicación y fortalecimiento de la legislación marítima
destinada a regular y a controlar las actividades marítimas
y portuarias en el país, el transporte marítimo internacional
y de cabotaje, así como velar por el cumplimiento de
las leyes y acuerdos internacionales en materia de seguridad
para la navegación y la protección de la vida en el
mar y la prevención y el control de la contaminación
del medio marino, entre otras importantes funciones.
Asimismo, tiene
bajo su responsabilidad la operación de las Superintendencias
de Balao, La Libertad y El Salitral, las mismas que
administran los terminales petroleros localizados en
dichos lugares de la costa ecuatoriana. Los citados
terminales fueron creados por leyes especiales a comienzos
de la década del 70. En el año 1977 se expidió la Ley
de Régimen Administrativo de los Terminales Petroleros
con el fin de protegerlos y administrarlos de forma
apropiada, considerando que en el sistema portuario
nacional, revisten una singular importancia para la
vida económica del país.
La Dirección General
de la Marina Mercante y del Litoral tiene a su cargo
también el Comando de Guardacostas. Esta unidad desempeña
una importante función relacionada con el control y
vigilancia de los espacios marítimos jurisdiccionales
con el propósito de evitar actos de piratería, vandálicos
e ilícitos y actividades que puedan dañar el medio ambiente
marino, así como para precautelar la seguridad de la
navegación comercial internacional. Para el cumplimiento
de estas tareas dispone de personal capacitado y de
unidades navales adecuadas.
Finalmente, tiene
a su cargo la aplicación de las obligaciones adquiridas
por el Ecuador, emanadas de la OMI (ver Organización
Marítima Internacional) y del Acuerdo de Viña del Mar
de 1992, entre otros instrumentos internacionales.