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Desarrollo
Social
El Ecuador ante los compromisos de la Cumbre Mundial de Desarrollo
Social:
Logros y desafíos
Con ocasión del 24° Período extraordinario
de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas: "La
Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social y el futuro: En
pos del desarrollo social para todos en el actual proceso
de mundialización", que se llevó a cabo
en Ginebra, del 26 al 30 de junio del 2000, el Ecuador presentó
un estudio completo sobre los avances nacionales respecto
a los compromisos adquiridos en la Cumbre de Copenhague de
1995 titulado: "El Ecuador ante los compromisos de la
Cumbre Mundial de Desarrollo Social. Logros y desafíos",
elaborado por el Ministerio de Bienestar Social y el Sistema
de Indicadores Sociales del Ecuador.
El
Ecuador, al suscribir la Declaración de Copenhague
sobre Desarrollo Social y el Programa de Acción, puso
de manifesto su compromiso de terminar con la pobreza, como
imperativo ético, social y político. Se comprometió
a adoptar políticas para mejorar las condiciones de
vida de su población y asegurar que los ecuatorianos
y ecuatorianas que viven en la pobreza tengan acceso a los
recursos de la producción, educación, conocimiento,
información y servicios públicos. Asimismo,
se comprometió a asegurar que los recursos y políticas
se orienten a satisfacer las necesidades básicas de
toda la población, de manera tal que se reduzcan las
desigualdades sociales en la sociedad ecuatoriana.
El
Ecuador, en las negociaciones de estos documentos, puso de
manifiesto la importancia de la cooperación internacional,
como complemento a los esfuerzos nacionales. Destacó
que el fenómeno de la globalización económica
ha traído beneficiarios y perjudicados, estos últimos
pertenecientes al mundo en desarrollo. Así observamos
cómo la pobreza absoluta ha aumentado y el pleno empleo
es una meta que está lejana de conseguirse.
Las
políticas económicas sugeridas por los organismos
financieros internacionales descuidaron, en sus inicios, el
factor del desarrollo social y debilitaron, en buena medida,
la acción del Estado como ente regulador del propio
mercado. Como consecuencia de ello, la propia gobernabilidad
en sociedades en desarrollo se ha visto mermada.
El
Ecuador considera que las políticas de ajuste estructural
no podrán tener el éxito deseado si se descuida
el desarrollo social de los pueblos; la pobreza constituye
en sí misma una violación a la dignidad humana,
que lesiona los derechos del individuo sujeto a tal situación.
Por ello, el Ecuador considera indispensable que el postulado
de la Cumbre de Copenhagen de erradicar la pobreza tenga concreción
real a través de planes y programas internos y en base
al fortalecimiento de la cooperación internacional
En
este mismo campo, el Ecuador reitera que es necesario solucionar,
de una manera definitiva, la enorme carga que representa la
deuda externa, que en su caso supera el 100% del PIB y su
servicio representa un altísimo porcentaje de su presupuesto
anual. En estas circunstancias, toda política de desarrollo
económico y social y toda generación de empleo
productivo, como han sido sugeridas en Copenhagen están
condenadas a la postergación.
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