REPÚBLICA DEL
ECUADOR

   
   
 
 
 
   
   
   
 
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ECUADOR Y EL ALCA

ASPECTOS GENERALES

PRESIDENCIA DEL ECUADOR

Las negociaciones del ALCA se llevan a cabo bajo una estructura acordada hasta el año 2004. Dicha estructura es flexible, ya que asegura una amplia representación geográfica de los países participantes a través de una rotación de la presidencia del proceso, la localización de las negociaciones y las responsabilidades de los grupos negociadores. La Presidencia rota cada 18 meses, o al concluir cada Reunión Ministerial. Los países que fueron designados para ejercer la Presidencia del proceso ALCA por períodos sucesivos han sido: Canadá, Argentina, Ecuador y, conjuntamente, Brasil y Estados Unidos.

Al Ecuador se le confió la enorme responsabilidad de presidir el proceso desde el 1° de mayo del 2001 hasta octubre del 2002. Se trata, sin duda, de una de las tareas más significativas que al país le ha tocado asumir en el campo internacional.

Para el Ecuador y Latinoamérica, el ALCA refleja el interés de completar los esfuerzos realizados en los esquemas nacionales de apertura con el logro de una nueva relación económica. No se habría lanzado de no existir un contexto de estrategias económicas, basadas en la inserción internacional y en la competitividad. Sin embargo, el ALCA, que encarna un nuevo ciclo en las relaciones hemisféricas, no se limita a lo comercial ya que trasciende la búsqueda de nuevos mercados e inversiones. Supone un interés político al confirmar la determinación latinoamericana de mantener la apertura económica y acordar con los Estados Unidos compromisos internacionales que proscriban retrocesos.

Al Ecuador le correspondió asumir la presidencia del ALCA cuando los Grupos de Negociación entregaron ya "textos" de lo que podrían ser los respectivos capítulos de un acuerdo del Area de Libre Comercio de las Américas; es decir, cuando se dio inicio a la verdadera negociación.

El ALCA constituye el gran desafío del continente americano. Sin embargo, la posibilidad de crear una zona de libre comercio desde Alaska hasta Tierra del Fuego suscita un cierto número de dudas, sobre todo en los países de América Latina donde el interrogante es de qué modo puede afectar o favorecer esta zona de libre comercio a los países que van a formar parte de ella, zona en la que coexisten grandes potencias con países de menor desarrollo.

El carácter político que sirve de marco para la negociación comercial del ALCA, obliga al país a manejar la presidencia del proceso en una forma equilibrada, tomando en consideración las diferentes posiciones de los países, así como sus distintos niveles de desarrollo.

Es claro que el Ecuador debe velar porque los derechos de los países en desarrollo, incluidas las economías más pequeñas, sean debidamente tomadas en consideración, a fin de que todas las naciones participantes en el ALCA puedan aprovechar las ventajas que el proceso ofrece. Todas las declaraciones ministeriales que se han producido hasta la fecha recogen la necesidad de tomar en cuenta las diferencias en los niveles de desarrollo y el tamaño de las economías.

De ahí que resultan fundamentales las acciones de cooperación y asistencia técnica, no sólo para la formación y entrenamiento de negociadores, acceso a la información y fortalecimiento institucional que se han venido ejecutando, sino, sobre todo acciones más amplias y profundas en el campo de la educación, la ciencia y la tecnología y en el campo financiero, para que los países pequeños puedan efectivamente beneficiarse de una zona hemisférica de libre comercio.

Una buena negociación debe reconocer, además, un tratamiento diferenciado y preferente en todos los campos, que pudiera empezar por la consolidación de los sistemas de preferencias arancelarias, ampliados y profundizados, de que ahora gozan los países y grupos de países. La agricultura ha sido una de las áreas más difíciles de enfrentar, en parte porque muchos de los temas requieren solución en el ámbito multilateral y, por otro lado, porque los países sudamericanos y del Caribe venden productos agropecuarios fuertemente protegidos en los Estados Unidos, cuyo gobierno, Congreso incluido, han demostrado hasta ahora muy poca disposición a reducir esas protecciones bajo las formas de precios garantizados, subsidios, cuotas de importación, elevados aranceles o derechos compensatorios y anti-dumping.

Sin duda, los mayores beneficios del ALCA vendrán después de que este acuerdo entre en vigencia. Sin embargo, debemos estar conscientes de que el proceso de negociación crea oportunidades y tiene una serie de beneficios colaterales, tales como señalar una dirección estratégica para los procesos de reforma económica de nuestros países, y el envío de señales positivas a los mercados y a los inversionistas.

El Ecuador participa en esta negociación en forma coordinada con sus socios de la Comunidad Andina, y en muchos de los casos han mantenido una postura única desde el inicio de este proceso. El principal objetivo del bloque es la defensa de una negociación integral y gradual, que abarque todos los temas que forman parte de la agenda multilateral.

De ahí la importancia de hacer una reflexión crítica, segura, seria y objetiva sobre lo que significa para el país y para la Comunidad Andina su inserción en el ALCA. Independientemente de las dificultades que existen y que deberán seguir sorteando nuestros países, la creación del ALCA, en los términos antes expuestos, puede considerarse como uno de los mejores medios del hemisferio para responder al desafío de la globalización de la economía.

El Ecuador está preparado para asumir con responsabilidad este enorme compromiso y lo ha hecho hasta la presente fecha por medio del Ministerio de Relaciones Exteriores, como la entidad que coordina el proceso. Esta coordinación la realizó con otras instituciones nacionales que le permitió determinar la mejor manera de conducir la presidencia del ALCA y los grupos de negociación, coordinación que la sigue desempeñando, como queda indicado, con varias instituciones públicas y en permanente consulta con el sector privado. Cuenta, además, con recursos humanos altamente calificados que han venido participando en los diferentes Grupos de Negociación y en la Unidad Técnica que fue creada para el efecto, la misma que se ha vinculado estrechamente al proceso, no sólo en el plano internacional, sino en el de concertación de posiciones a nivel nacional, así como lograr una decidida participación del sector empresarial. Una decisión de apoyo a todo nivel resulta esencial para garantizar la continuidad, la seriedad y la idoneidad en la dirección dentro del Ecuador de este trascendental proceso.

Al haber sido identificados los principales desafíos, fue posible el éxito de la Presidencia del Ecuador en el ALCA, ya que se definieron directrices básicas para el desarrollo de las negociaciones. Fue importante la voluntad política del Gobierno, del Congreso y de la opinión pública.

EJERCICIO DE LA PRESIDENCIA DEL ALCA POR PARTE DEL ECUADOR
AVANCES DE LAS NEGOCIACIONES

  • El 7 de abril del 2001, durante la Reunión Ministerial de Buenos Aires, el Ecuador asumió la Presidencia del proceso que conducirá a la creación del Area de Libre Comercio de las Américas.
  • Con ocasión de la Cumbre Presidencial de Quebec, que se desarrolló entre el 19 y el 23 de abril de 2002, se celebró una reunión extraordinaria del Comité de Negociaciones Comerciales del ALCA, bajo Presidencia del Ecuador, en la que se estableció el calendario de las negociaciones para los nueve Grupos de Negociación del ALCA y se acordaron las Presidencias y Vicepresidencias de dichos Grupos, los Comités Técnicos y Grupos Consultivos, para los próximos 18 meses.
  • Cabe destacar que el 7 de mayo de 2002 se iniciaron las negociaciones sustantivas del ALCA, pues se deberá proceder a quitar los corchetes con que constan las distintas materias sujetas a negociación y a alcanzar acuerdos constructivos que permitan avanzar en el proceso de conformación de la zona de libre comercio hemisférica. Es necesario entonces tener en cuenta que al Ecuador le correspondió asumir la Presidencia del ALCA, una vez que los Grupos de Negociación finalizaron la elaboración de los primeros "borradores de texto" relativos a lo que podrían ser los futuros Capítulos del Acuerdo. Entonces, las negociaciones proseguirán sobre la base de lo que ya ha sido negociado en la anterior etapa del proceso.
  • Al finalizar el 30 de octubre del 2002 los 18 meses de Presidencia ecuatoriana, el país cumplió, entre otras responsabilidades, con presentar un segundo borrador del Tratado ALCA.
  • Es fundamental separar el manejo de la Presidencia del ALCA conducente a lograr el avance del proceso, que responde al encargo soberano de 34 países, de la negociación misma que se lleva a cabo en los distintos grupos de negociación y consultivos, así como en los comités.
  • Esta responsabilidad asignada al Ministerio de Relaciones Exteriores es la negociación en los nueve Grupos de trabajo y en los Comités y Grupos Consultivos del ALCA. Cada uno de estos Grupos se encuentra bajo la responsabilidad de profesionales y técnicos con años de experiencia en negociaciones internacionales, pertenecientes a la Cancillería, MICIP y MAG que cuentan con la colaboración de profesionales del Ministerio de Economía y Finanzas, Banco Central del Ecuador, Instituto Ecuatoriano de la Propiedad Intelectual (IEPI), la Contraloría General del Estado y otras instituciones públicas, todos ellos apoyados por representantes del sector privado.
  • El Cancillería y el Grupo negociador ha mantenido contacto permanente con el sector privado, involucrándolo directamente como apoyo a las negociaciones.
  • Obviamente, los resultados de estas negociaciones dependen también de los avances que haga el Ecuador en materia de estabilización macroeconómica y de la creación de un clima de atracción de inversiones.
  • La conducción macroeconómica es un factor transversal de la negociación. El Ecuador debe aplicar una política económica consistente en el tiempo y consolidar la estabilidad macroeconómica; en otras condiciones, la apertura sólo podría inducir a desequilibrios adicionales. En este contexto, es necesaria la cooperación y concertación entre los sectores productivos y el Estado.
  • Por lo tanto el sector privado tendrá suficientes márgenes de maniobra para prepararse internamente para asumir los retos y oportunidades que ofrezca el ALCA, pues habrá un cronograma diferenciado en el tiempo de desgravación arancelaria por sectores.
  • El Presidente de los EE.UU se comprometió a lograr la autorización del Congreso de su país (fast track), a fin de suscribir las negociaciones realizadas en el marco del ALCA.
  • El Ministerio de RR.EE ha tenido como política de gestión del proceso una apertura total hacia los sectores productivos y la sociedad civil, a fin de contar con sus importantes criterios y opiniones, en la perspectiva de precisar la estrategia nacional de negociación. Ha procurado lograr consensos entre los sectores público y privado y aplicará una absoluta transparencia a sus acciones de negociación.
  • En este contexto, otra de las primeras y más importantes tareas cumplidas por la Presidencia ecuatoriana del ALCA ha sido impulsar el que los países y grupos de países, a la vez que los Presidentes de cada Grupo de Negociación, presenten propuestas concretas, en todas las materias en negociación, sobre pautas o lineamientos en cuanto a la forma de aplicación de un tratamiento especial y diferenciado en función de los niveles de desarrollo y tamaño de las economías, de modo que todos los países puedan participar de los beneficios que genere la creación del ALCA.
  • En ese marco propuso la necesidad de crear un Programa de Cooperación Hemisférica, que tendría dos objetivos: favorecer el desarrollo de programas de competitividad y lograr apoyo complementario a las balanzas de pagos de los países medianos y pequeños.

   
© Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador, 2005