PLAN ECUADOR
2. LA NECESIDAD
DE UN PLAN DE PAZ, SEGURIDAD Y DESARROLLO
En años recientes, el Ecuador
ha sufrido un progresivo deterioro de la seguridad
y de las condiciones sociales y económicas
en su frontera norte. A esta situación han
contribuido fuertemente los factores ligados al
conflicto interno colombiano, frente al cual el
Ecuador ha hecho presente su espíritu solidario
con el pueblo de ese país.
El aumento de la inseguridad en
la región fronteriza está directamente
vinculado a una serie de elementos derivados de
la propia dinámica que ha caracterizado al
citado conflicto en los últimos años.
Hay que destacar los siguientes elementos:
? El riesgo de que grupos y organizaciones
dedicadas a actividades ilegales penetren en territorio
ecuatoriano, provoquen daños a personas y
bienes públicos y privados, realicen acciones
contra la estabilidad y seguridad de las zonas fronterizas
colombo-ecuatoriana y constituyan un elemento distorsionador
en las relaciones bilaterales.
?
? El incremento constante del número de desplazados
desde Colombia hacia las provincias de frontera
e interior del país, con los consiguientes
problemas de orden humanitario, como acceso a servicios
de salud, educación, alimentación
y protección.
?
? El incremento del flujo indiscriminado de personas
y el crecimiento de la pobreza en las zonas fronterizas,
ha generado nuevas formas de violencia y criminalidad
en el Ecuador.
?
? Los impactos nocivos sobre la salud, la producción
agrícola y el ambiente, por efecto de las
aspersiones aéreas con glifosato y sus coadyuvantes
que se realizan en sectores colombianos aledaños
a la frontera con el Ecuador, para erradicar los
cultivos de coca.
El Ecuador fiel a los principios
de no intervención en los asuntos internos
de otros países aboga por una solución
pacifica del conflicto interno colombiano e incentivará
las acciones tendientes a mantener las mejores relaciones
bilaterales ecuatoriano-colombianas para beneficio
de ambos pueblos.
Es una decisión del Gobierno
ecuatoriano desarrollar los esfuerzos necesarios
a fin de robustecer la Comisión de Vecindad
e Integración Ecuatoriano-Colombiana, como
instrumento para la promoción de la integración
fronteriza.
La frontera con Colombia tiene
que ser segura y dinámica. El propósito
es trabajar para que la circulación de personas,
bienes y servicios sean legítimos, seguros
y fluidos, para que contribuyan a revitalizar la
vida social y económica de las zonas adyacentes
en ambos lados de la frontera.
La necesidad de que los vínculos
de colaboración oficial incluyan y abarquen
también a los pueblos de Ecuador y Colombia,
a sus organizaciones sociales, políticas
y a los respectivos gobiernos locales, es prioritaria
para las áreas de acción de este Plan.
Dentro de este marco hay que dar importancia a las
actividades que permitan construir y desarrollar
mecanismos de promoción de la confianza mutua
entre los dos Estados y los habitantes de la zona
fronteriza norte, otorgando especial relieve a la
realización de actividades de interrelación
comunitaria tendientes a consolidar una cultura
de paz. Cabe resaltar la conveniencia de adoptar
medidas destinadas a erradicar toda forma de exclusión,
xenofobia o discriminación. Para ello se
desarrollarán actividades de alto contenido
simbólico que permitan consolidar actitudes
favorables a una convivencia pacífica y de
integración entre las dos naciones.
La participación ciudadana
y comunitaria son elementos centrales del diseño
y ejecución de los proyectos de desarrollo
y de seguridad preventiva previstos para la frontera
norte. Los aportes y opiniones de las comunidades
y grupos de interés local deben conciliarse
con una planificación técnica idónea,
enmarcados en una profunda transparencia y rendición
de cuentas por parte de las autoridades y equipos
técnicos involucrados. Las redes de comunicación
comunitaria no deben agotarse ni limitarse al plano
local, sino que deben ser un soporte para incrementar
la cooperación binacional.
El Plan dará especial importancia
a los contenidos de sostenibilidad ambiental y a
las necesidades y problemas específicos de
las poblaciones y los pueblos indígenas y
afroecuatorianos asentados en las provincias involucradas.
El gobierno del Ecuador reconoce y valora las condiciones
especiales de vulnerabilidad, la especificidad socio-cultural
y la necesidad del rescate de los valores multiétnicos
y pluriculturales.
El Ecuador se compromete a fortalecer
los espacios de coordinación interinstitucional
para optimizar los recursos públicos que
se invierten en las provincias del norte, a ubicar
los recursos necesarios para financiar nuevas actividades
que formen parte de este Plan y a estimular la cooperación
técnica y financiera internacional para afianzar
una propuesta de seguridad basada en el desarrollo
y una cultura de la paz.
Tenemos la convicción de que con una política
de seguridad y paz preventiva, es posible hacer
frente, a menor costo y de manera idónea,
a todos los desafíos que generan los problemas
de violencia y criminalidad. Además se dará
respuesta efectiva a las necesidades de la población
fronteriza, a los retos de la lucha contra la extrema
pobreza, la exclusión social, la corrupción
y la seguridad ciudadana.
El Plan Ecuador se proyecta ante
la comunidad internacional con el invariable deseo
de enfrentar los problemas de seguridad no convencionales,
desde una perspectiva diferente, como elemento que
se constituya en un aporte específico, nacional
y soberano para la construcción de la paz
en la zona de frontera y en la sub-región
andina.