- LINEAMIENTOS
GENERALES
De conformidad
con la Constitución política del Estado, el Ecuador en sus
relaciones con la comunidad internacional proclama la paz;
la cooperación como sistema de convivencia y la igualdad jurídica
de los Estados; condena el uso o la amenaza de la fuerza como
medio de solución de los conflictos y desconoce el despojo
bélico como fuente de derecho; declara que el Derecho Internacional
es norma de conducta de los Estados en sus relaciones recíprocas
y promueve la solución de las controversias por métodos jurídicos
y pacíficos; propicia el desarrollo de la comunidad internacional;
la estabilidad y el fortalecimiento de sus organismos; propugna
la integración, de manera especial la andina y la latinoamericana.
El Ecuador rechaza toda forma de colonialismo, de neocolonialismo,
de discriminación o segregación, reconoce el derecho de los
pueblos a la autodeterminación y a liberarse de los sistemas
opresivos.
La política exterior
refleja la vocación pacifista del Ecuador y su decisión inequívoca
de consolidar una democracia participativa, de defender el
estado de derecho, de fortalecer la unidad nacional , de asegurar
la vigencia de los derechos fundamentales del hombre, de promover
la estabilidad social, política y económica, para lograr el
desarrollo económico, social y cultural de sus habitantes.
El Ecuador, en
sus relaciones internacionales, propugna la conformación de
un mundo más justo y más solidario. Para ello, busca fortalecer
sus relaciones bilaterales con los países de las Américas
y el Caribe, de Europa, Asia, Africa y Oceanía.
El Ecuador defiende
su integridad territorial. La política exterior preserva el
territorio nacional, que es inalienable e irreductible y que
comprende el suelo, subsuelo, las islas adyacentes, el Archipiélago
de Galápagos, el mar territorial y el espacio suprayacente.
La integración
fronteriza y amazónica, así como la andina y sudamericana,
como un paso previo a la integración de las Américas, forman
parte de las prioridades nacionales en materia de política
exterior.
Participar activamente
en la Cuenca del Pacífico, como el área de libre comercio
más grande del mundo, es para el Ecuador una meta perfectamente
delineada en su estrategia de política externa. Abordar exitosamente
la Cuenca del Pacífico significa, por tanto, acceder a un
mercado en vías de institucionalización que representa para
el Ecuador un nuevo espacio de negociación, de flujos comerciales,
financieros y de cooperación, que paulatinamente contará con
reglas de juego claras para un conjunto de extraordinarias
dimensiones económicas y geográficas.
Promover las
exportaciones y la cultura del Ecuador, colocar al país como
un destino turístico privilegiado, fomentar las inversiones
extranjeras en los sectores productivos ecuatorianos, así
como canalizar una corriente adecuada de cooperación técnica,
son objetivos estratégicos del Ecuador.
El Ecuador promueve
sus objetivos nacionales y los principios del Derecho Internacional
con su participación activa en los Organismos Internacionales,
principalmente en la Organización de las Naciones Unidas y
sus organismos especializados y en la Organización de los
Estados Americanos.
Las prioridades
de política exterior del Ecuador también se defienden en los
Organismos internacionales de Comercio y mediante su participación
activa en los organismos regionales y subregionales como la
Comisión Interamericana del Atún Tropical, la Comisión del
Pacífico Sur, la Organización Latinoamericana de Energía,
el Sistema Económico Latinoamericano, el Tratado de Cooperación
Amazónica, entre otros.
Como país fundador
de las Naciones Unidas, el Ecuador reafirmó que sus acciones
continuarán guiadas por los principios y propósitos de la
Carta constitutiva y por el pleno respeto al Derecho Internacional.
Su acción multilateral continuará proyectada hacia los temas
relacionados con paz, seguridad y desarme, los desequilibrios
del sistema financiero internacional, el endeudamiento externo,
la erradicación de la pobreza, desarrollo sostenible, promoción
y respeto de los derechos humanos y libertades fundamentales,
control del narcotráfico y la cooperación internacional en
casos de desastres naturales.
El nuevo sistema
mundial debe basarse en el imperio del derecho, de la democracia,
en la adopción de decisiones coherentes con el pleno respeto
a los principios del derecho internacional y a la Carta de
las Naciones Unidas. Se insiste en la necesidad de un nuevo
orden mundial humano, orientado a revertir las crecientes
disparidades entre pobres y ricos, tanto dentro de las naciones
como entre ellas.
La globalización
y su impacto, el deterioro medio ambiental, la deuda externa
son aspectos preocupantes para el Ecuador. La pobreza, la
corrupción y las crecientes desigualdades entre países desarrollados
y en desarrollo constituyen serios problemas y desafíos que
debe afrontar la comunidad internacional en los umbrales del
siglo XXI. La cooperación internacional para el desarrollo
y el financiamiento para el desarrollo continúan siendo indispensables.
El mundo actual,
con características distintas a las que primaron durante la
guerra fría, debe tender a encontrar un equilibrio de fuerzas
durante el próximo milenio. El poder político mundial debe
ser multipolar, compartido entre varias regiones del mundo.
Los países en desarrollo deben tener mayor participación en
el proceso de toma de decisiones dentro de la comunidad internacional.
La promoción
del crecimiento económico sostenido y el desarrollo sostenible,
como medios efectivos para erradicar la pobreza, promover
el empleo y el desarrollo social, son premisas básicas para
el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales. La
puesta en práctica de los compromisos contenidos en
la Agenda para el Desarrollo, en la Agenda 21 y en las principales
Conferencias Internacionales de las Naciones Unidas, constituye
un imperativo.
El Ecuador promueve
en todos los foros multilaterales el respeto y la promoción
de los derechos humanos. Ello implica los derechos civiles
y políticos, así como los derechos económicos y sociales,
incluido el derecho al desarrollo
La asistencia
humanitaria en situaciones de emergencias complejas así como
en casos de desastres naturales, la promoción de la justicia
y la observancia del Derecho Internacional, el desarme y la
fiscalización de drogas, la prevención del delito y la lucha
contra el terrorismo internacional en todas sus formas y manifestaciones,
son igualmente aspectos prioritarios para la política multilateral
del Ecuador.
La solución definitiva
y urgente al problema de la deuda externa es uno de los objetivos
fundamentales para el Ecuador. Las Naciones Unidas y las instituciones
de Bretton Woods deben encontrar fórmulas para resolver este
problema, en forma efectiva, justa y orientada al desarrollo,
con particular consideración a los países de ingresos medianos.
Es indispensable
revisar el actual sistema financiero internacional a fin de
que se adapte a la nueva realidad internacional. La Organización
Mundial del Comercio debe universalizarse.
La cooperación
internacional durante el siglo XXI seguirá siendo imprescindible.
Los países donantes deben cumplir con su compromiso de destinar
el 0.7% de su Producto Interno Bruto para la Asistencia Oficial
para el Desarrollo.
La capacidad
negociadora del Ecuador en política multilateral es fortalecida
por su pertenencia y actuación dentro de los grupos principales
de los países en desarrollo. Participa activamente en el Grupo
de Río, en la Cumbre Iberoamericana, en el Grupo de los 77
y China y en el Movimiento de los Países No Alineados, en
los cuales los países del Sur conciertan sus objetivos y prioridades
en los procesos de internacionalización de economía y de liberalización
de mercados.
Ecuador, Ministerio de Relaciones Exteriores
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